Cornelia

Cornelia debería derretirse por un par de orejas de niño bien asadas en horno de leña, pero prefiere las pastas de limón. Merendar té con pastas de limón es su momento favorito de la vida.

Y en vez de divertirse lanzando maldiciones, se pasa la vida leyendo.

Una de sus frases favoritas es: "No hagas hoy lo que puedas dejar para mañana".

Cuando está nerviosa o en apuros invoca a Imelda Caracerda, una bruja legendaria. 

Vive en el bosque mágico, con su gato Calcetines, una calabaza que lleva y trae cosas en la barriga y Su Majestad, un sapo encantado con corona incorporada.

Cornelia, la bruja holgazana (8 años) es su primera aventura.        

Cornelia y el intruso del bosque (10 años) es la segunda.

Hugo

 

Es nuevo en su ciudad y echa de menos a sus amigos de antes y su colegio de siempre. 

En Cornelia y el intruso del bosque vive una aventura que le mantiene todo el rato con cara de susto. Como si estuviera a punto de caerse por un precipicio o algo así. No es para menos, a ti también te pasaría eso si te perdieses en un bosque y tuvieras la mala suerte de cruzarte con una bruja. Por suerte para él, con Cornelia no solo pasará miedo, también aprenderá muchas cosas. Por ejemplo, aprenderá que el mundo cambia de tamaño cuando tú cambias de tamaño. Y que hay personas que han nacido para ser lagartijas.

 

Pipas

 

 

Pipas es una calabaza única en el mundo. Es mascota de Cornelia y además de celebrar el Halloween por todo lo alto e incluso por lo bajo, lleva cosas de un lado a otro en la barriga.

 

También es especial porque avisa a Cornelia cuando llega la hora de comer o la de merendar.

 

Aparece cuando menos te lo esperas en las dos aventuras de Cornelia:

 

Cornelia y el intruso del bosque y Cornelia, la bruja holgazana.

 

Muriel

 

 En la imagen pueden parecer dos estudiantes de bruja, con su uniforme impoluto, sus sombreros de pico perfectamente colocados, los cordones bien atados y las manos atrás, como las niñas buenas... ¡Pues no! Son peligrosas. Tienen olfato de perdiguero (un perro capaz de oler un pedo a tres kilómetros), los niños les caen fatal y vigilan que se cumpla la ley del bosque mágico.

 

Muriel es la de la izquierda, la más alta. Tiene nombre de guapa, pero es como veis: nariz de cucurucho, pelos como cuerdas y ojos como pelotas de ping-pong. Repite todo lo que dice Galiana (la bajita).

Muriel debería ponerse las gafas, pero no le gustan, por eso atraviesa el bosque tropezando cada dos por tres.

 

Las dos aparecen en Cornelia y el intruso del bosque y en Cornelia, la bruja holgazana

Doña Parlanchano

 

Para conocerla, basta con leer su opinión sobre los niños.

 

Donde mejor están es encerrados. Si puede ser, encerrados en un internado inglés.¡Disciplina, señores!

 

Son como moscardones de verano. No soporto su zumba-zumba a mi alrededor. ¡Silencio, señores! ¡Amordacen a sus repugnantes herederos!

 

¿Lola y Manuel? Dos pequeños delincuentes, eso es lo que son. Por desgracia viven en mi edificio. Si aún no he llamado a la policía es porque la policía no arresta moscardones.Vivimos en una sociedad asalvajada.¡Orden, señores, por favor!

 

Es protagonista de El sombrero de doña Parlanchano

 

 

Dora Maar

 

Esta es ella. Dora Maar. Guapa y fea. Mala y regular. Elegante y mamarracha. La profesora de Naturales más loca del cole de los Trogloditas.  

Sus clases son la mejores, siempre y cuando no le lleves la contraria y aprendas a distinguir las flores nauseabundas de las margaritas normales y corrientes.

Su forma de hablar puede ser muy divertida, pero más te vale no reírte cuando te suelte que es tu nueva "profesopa" o que en cinco minutos te va a poner un examen "sospecha".

Sabe muchísimo de plantas y árboles. Más de lo que cualquier persona del mundo pueda saber porque conoce especies que no conoce nadie.

Dora Maar también es el nombre de una de las mujeres de Pablo Picasso, un pintor malagueño que convertía cubos en árboles, triángulos en toros y rectángulos en cabras, por ejemplo. 

 

Dora Maar es protagonista de

El verano que desaparecieron los Trogloditas.